Ayer mientras veía la película Hotel Rwanda, mi mente se escapo a filosofar sobre lo difícil que sería estar en medio de una guerra. Esto lo transforme en una hipotética situación de la vida diaria que podríamos tener cualquiera de nosotros, y con acierto pude constatar que cada uno tenemos nuestras propias mini-guerras.

Las llamo mini-guerras porque hay que pelear con el enemigo en cuestión, dependiendo de la situación, como por el ejemplo: el jefe en el trabajo, los molestones en la escuela, con vecinos difíciles, con el wey del microbús, etc. Y aunque estás situaciones no sean permanentes o se repitan días seguidos, siempre tendremos algún enemigo.

Todo eso me hizo acordarme de las reflexiones que hizo jgrullon, las cuales concuerdo con la mayoría y comparto con ustedes:

No considero mi enemigo a nadie per se. No veo al mundo con un lente bifocal de “amigo/enemigo”: veo personas; veo seres humanos completos, integrales. Sin embargo, cuando me refiero a mis “enemigos”, hablo de la gente que vive de hacer críticas destructivas hacia mi persona.

Pero yo he aprendido muchísimo de mis enemigos.

  • He aprendido que sus insultos y críticas destructivas hacia mí evidencian que me tienen presente, y que soy lo suficientemente importante para ellos como para merecerme sus pensamientos y palabras.
  • He aprendido que mucha gente sólo se siente bien si está destruyendo a otra.
  • He aprendido que cuando alguien habla pestes de ti a tus espaldas, es porque de alguna manera has impactado en su vida.
  • He aprendido que aún el peor de tus “enemigos” está dispuesto hasta a arrodillarse ante ti cuando de ti quiere algo.
  • He aprendido que cuanto más exitoso eres, más envidiosos tienes tras de ti. Tal y como lo dice Salomón en Eclesiastés 4:4.
  • He aprendido que mis “enemigos” me dan razones suficientes para ser perseverante y seguir luchando para alcanzar metas y objetivos”.
  • He aprendido que mi “enemigo” es exactamente como yo… sólo que piensa diferente.
  • He aprendido que no tiene sentido perder el tiempo en los “enemigos”, cuando la vida es tan corta e incierta.
vía: rpensador

Hay que aprender de nuestros enemigos

Y aunque por ahora no vivo una situación con enemigos letales o fastidiosos, siempre es bueno sacarle el lado positivo a las cosas para ser mejores en la vida.

Saludos rojisos.

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)